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viernes, 3 de junio de 2011

No reserven nada del cognac

Mi cuñado tiene  más cuentos, aventuras y desventuras que Simbad el marino, Sandokan, Indiana Jones y Mc Guiver juntos. 

Un día estaban él y mi marido conversando sobre fiestas, comidas, licores  y Edgar contó que tenía un coñac de muy buena factura y que, como la guinda del postre, lo tomaba solo después de alguna comida de todo su gusto o en ocasiones muy especiales.

Bernal le refutó diciendo con todas sus ganas “¡¡No seas tonto!!  Tómalo sin necesidad de una ocasión especial.  Mira: cuando me casé con Anita (una viuda de muy buen ver) en su casa encontré cinco botellas de muy buen coñac que su marido se había traído de Francia e hizo lo mismo que tú, tomar un traguito de  vez en cuando, ¿y quien se tomó el coñac? ¡¡Pues, YO!!”

Debido a esta anécdota en la familia, cuando alguien está enfermo le dicen que mejor se tome el coñac.





Leí una nota en el blog de AleMamá y recordé una anécdota que le ocurrió a Edgar cuando vivía en Italia.

En esas calles angostas, llenas de autos estacionados la mayoría y el resto circulando, peatones y turistas nunca muy cumplidos en países ajenos, todo el mundo en su quehacer y el corre-corre habitual pasa una stationwagon llena de monjas a mayor velocidad de la esperada y dobla contra el tránsito, a la izquierda.  Un italiano con mucha gracia y después de dar un salto para no ser atropellado les grita: 
_Hermana, recuerde, el clero por la derecha.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Igualitos, salvo "pequños" detalles





Por eso del año 55 más o menos estaban paseando por París Edgar, mi marido, junto con sus amigos Edmundo Campins de Venezuela (sobrino del que sería presidente años después), el Nica Gómez (desconozco su nombre y su nacionalidad es nicaragüense) y Bernardo Zúñiga, otro amigo también tico.

Sentados en los Campos Eliseos el Nica Gómez hace un comentario para el bronce:

_¿Ustedes saben que París me recuerda Managua?


_¿¿¿¿¿¿¿Quééééééééééééé??????????? dicen los otros

_Si, fíjense.  Miren bien.  


_¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿??????????  Nica, ¿cómo se te ocurre que se puedan parecer?  ¿No estás viendo el Sena?

_El Sena es un río, pero nosotros tenemos un lago

_¿Y no estás viendo la Torre Eiffel?

__Es que vos no conocés el Monumento a Darío

Al rato Campins le dice
_ 'Si, la verdad que yo le estoy encontrando el parecido

_¿Verdad que si? dice entusiasmado Nica

y Campins le dice con mucha gracia:

_ Solo hay una pequeña diferencia: la luz eléctrica

jueves, 22 de octubre de 2009

Cultura según un inculto


Estando en París mi marido le insiste a un amigo cubano para que visiten el Louvre.  Le comenta sobre algunas pinturas y esculturas famosas que vale la pena ver, entre ellas obviamente La Venus de Milo.


Llegan al lugar indicado y están los proyectos de pintores artísticos haciendo bocetos, los contemplativos y público en general observando la famosa estatua y comienza el cubano a como hablan ellos 'Oye chico, pa' qué me trajiste a ver esta vieja gorda, pero fíjate chico que no tiene cintura, no tiene caderas, no tiene ná'

Ante esto prefirió llevárselo de allí y visitar un lugar más neutral así que fueron a visitar la tumba de Napoleón, allí se encuentran con la cama de campaña del Corso y el cubano le comenta 'O Napoleón era muy fogoso o se acostaba con caballo y todo'

domingo, 18 de octubre de 2009

Triple tropezón


Un amigo nuestro siempre cuenta con mucha gracia los problemas de sus múltiples matrimonios y esta es una de ellas.

Dice que cuando él se casó le pidió a Dios que su mujer no le pusiera los cuernos.  Que si se los ponía no fuera con un amigo y si todo esto se daba que él no se diera cuenta, pero con todo y ser ateo Dios le concedió los tres... dos veces.  Quizás por esto él siempre recurre a un proverbio árabe que dice 'Mañana reirás de lo que hoy te hace llorar'

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Hecho a pulso y con sudor


La vida de mi marido es, por decirlo en una palabra suave, muy interesante. Tuvo la inmensa suerte (y la supo aprovechar) de nacer en una época y en un país en donde estudiaban en los mismos colegios los chiquitos bien, los no tan bien y los más sencillos porque la educación era pública y gratuita. Los profesores eran de primer nivel y orgullosos de enseñar y entre sus compañeros estuvo un Vice Presidente de la República, magistrados, profesionales de lo que se les pueda ocurrir.

Edgar es hijo de un Constructor como dirían en Estados Unidos pero en los medios nuestros se llama Maestro de Obras. Muy bueno por cierto y requerido por personas adineradas para hacer sus casas las que están perfectas hasta el día de hoy. Mi suegra era una dueña de casa preocupada de sus hijos y de proporcionarles la mejor educación que se pudiera y de ella heredó el gusto por la buena literatura y la declamación.

Digo que su vida ha sido muy interesante porque comenzó como obrero de la construcción a los 16 años; se fue de su casa en los albores de los 17 y, trabajando de día y estudiando de noche se recibió con honores en Ciencias Económicas. Costeó su tesis trabajando en la Zona Bananera en el sur del país (Mamita Yunai, de Carlos Luis Fallas), como carpintero en el Instituto Nacional de Seguros para después dar más de una conferencia detrás de alguna mesa hecha por él y todo esto ya siendo profesional. Participó en la Guerra Civil de 1948 de parte del gobierno constitucional quien perdió así que luego fue preso de conciencia. Se ganó una beca de Naciones Unidas y se fue a Chile para después ser profesor universitario y comenzar una vida itinerante como funcionario internacional en la OEA y la Oficina para la Agricultura y la Alimentación de Naciones Unidas.

Costa Rica, entre sus muchas peculiaridades, su gente se enorgullece de ser lo que fueron. No juegan a mentirse con haber tenido rango nobiliario o apellidos de importancia sino más bien lucir su progreso a base de inteligencia y esfuerzo.

Para un 15 de septiembre y estando en Roma fueron a celebrar su independencia en la Embajada con otro tico compañero de trabajo. Uno de los invitados le preguntó por su apellido, por el segundo apellido y como no le sonaba a nada comenzó a nombrarle a los hijos de sus conocidos para saber con cual era amigo pero siempre la respuesta fue negativa. Por último le dice ¿y de cuales Campos es usted? a lo que mi marido, ya cansado y molesto con el interrogatorio le responde ' A los del charral señor'.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Religiosidad popular


Entre los múltiples cuentos de mi negro hay un lugar destacado de anécdotas sobre religiones y ritos.

Tal como reza el dicho 'Soy ateo, gracias a Dios' él observa y comenta pero siempre con mucho respeto, porque asegura 'no tiene otra cosa que ofrecerle a las personas y por eso no puede rebatir ni quitarle su religión'. Edgar tiene cosas tan increíbles como leer la biblia y le encanta El Cantar de los Cantares que lee en voz alta con una estupenda impostación. Nunca he tenido una grabadora a mano cuando lo hace y tendré que arrepentirme el resto de la vida porque aún no la he comprado.

Alguno de sus cuentos sobre el tema:

Estaba en Managua y salió a recorrer el barrio cuando en eso escucha cantos, rezos y gente en una procesión. Se acercó y en eso escucha 'San Pedro era un jugador' y pensó 'es que nunca falta un borracho en una vela' cuando vuelve otro a gritar y San Pablo era un borracho, otro diciendo que otro santo era pendenciero, mujeriego y así seguían gritando linduras y florituras contra los otros santos de la corte celestial.

Le comenta a otro mirón sobre la grosería de esta gente y ahí le explican algo muy simpático: la costumbre es que, para resaltar lo bueno de Santo Domingo, desacreditan a los otros santos más nombrados y socorridos en los apuros cotidianos.

En otra oportunidad supo de un pueblo en Colombia en donde a su santo local se le cobra en sencillo el resultado de sus peticiones.

Ante una sequía o abundancia de agua cuando no corresponde el pueblo recurre a su santo patrón y le hace sus peticiones. Hacen sus rogativas, regalos, procesiones y lo que sea necesario para que el santo actúe dentro de fechas precisas. Si no se cumple lo solicitado en el tiempo otorgado entonces sacan al santo a la plaza y allí le dan de azotes.

Llegó a este pueblo un sacerdote español recién salido del cascarón y, cuando le fueron a pedir permiso para sacar al santo y darle los correazos ganados por incumplido el cura se opuso terminantemente, pero el pueblo no estaba dispuesto a terminar con su tradición así que el azotado fue el cura en esa oportunidad.

miércoles, 5 de agosto de 2009

Su Excelencia


Conversando con algunos amigos en casa recordaron una anécdota muy simpática que muestra muy claro como son (o eran) de sencillos los ticos.

En Guatemala se celebraba una reunión con los directores de las oficinas de planificación de Centroamérica y por Costa Rica no sólo estaba el jefe máximo sino también su ministro de hacienda.

Durante una de las ponencias los otros representantes dan su opinión y luego decían ‘pero quisiera escuchar la opinión de Su Excelencia’. Otro director, otra ponencia y también esperaba la opinión o que Su Excelencia, al menos, que no se opusiera. Al rato de estar en esas Jaime Botey, el director, toca con el pie al ministro y le susurra ‘Huevón, Su Excelencia sos vos’ y Alvaro Hernández nos dice con tanta gracia ‘¿Y cómo querían que supiera si a mi solo el Mosco me dicen’?

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