Mi sobrino José Daniel, de 3 años, está en la edad de las reafirmaciones y entre ellas destaca la que solo quiere comer pollo acompañado de lo típico en Costa Rica (arroz, frijoles negros o rojos, platanos fritos y ensalada pero él no la come 'hasta que sea grande') Para lograr alimentarlo con carne de cerdo o de vacuno le dicen que es 'pollo de cuatro patas' y ahí no hay problemas.
Así para con mi marido.
En casa se toman solo refrescos naturales y materia prima hay en profusión tal como limón, mora, guanábana, cas, pitahaya que tiene un color maravilloso, mango, tamarindo, papaya, etc y una sub variedad que son algunas frutas licuadas en leche. Edgar siempre objeta que no están lo suficientemente dulce o con bastante fruta pero de su nuera aprendí a usar en contadas ocasiones refrescos de sobre, compro el de guanábana que se disuelve en menos agua de la indicada por el fabricante y sabe muy rica.
Ahora él está contento de tomar su refresco con todo el sabor y nunca ha sospechado que lo produce un árbol de papel o de acero inoxidable.